Worlds~

viernes, 8 de febrero de 2013

Rendición~

Tengo que dejar de soñar, porque si sigo soñando no conseguiré más que ser consciente de que él es hombre y yo mujer, que apenas somos amigos en realidad y que cada vez que lo abrazo sólo quiero estar más tiempo sintiendo el calorcito que desprende.
No quiero caer tan fácil.
No quiero cagarla.
No quiero que él me vea de otra manera, porque siento que sólo lo alejaría de mí. Después de todo, por qué alguien como él, rodeado de amigas por demás hermosas y normales querría estar con alguien como yo, que sólo soy baja, robusta y rara.
No quiero estar lejos de él, joder... pero si sigo acercándome, me voy a delatar. Porque nunca supe ser discreta respecto de mis sentimientos. Todo mi cuerpo me delata, lo sé. Cuando él está a mi alrededor mi cuerpo se inclina y se gira hacia él, cuando estamos bailando mis pasos se sincronizan a los de él, cuando estamos hablando mis manos se mueven como locas, a mi boca, a mi cuello, a mi pelo. Son señales, señales de que caigo en esta necesidad que tengo de ser querida por él, pero a la vez que me arriesgo a perderlo y soy cobarde! tanto que a veces pienso que podría callarme toda la vida lo que siento con tal de no desilucionarme otra vez, pero otras veces, qué egoista soy! porque sé que si tuviera la oportunidad no lo compartiría con nadie, porque sé que no me conformaría con sólo una parte de su corazón. Sé que como soy mezquina, querría todo de él.
Anoche mismo soñé en lo que pudo haber pasado esa noche cuando estábamos bailando. Soñé que se daba cuenta de que evitaba su mirada. Soñé que me llamaba y al ver que lo ignoraba, me agarraba y me llevaba al pasillo del lugar. Soñé que me preguntaba qué me pasaba y al no responderte perdía la paciencia. Soñé que le contestaba, como podía entre balbuceos, que no quería cagarla. Una y otra vez le repetí que no quería cagarla... y al terminar de decirlo, lo único que importaba era su boca apretándose contra la mía y sus labios invadiéndome. Lo demás fue historia, como dicen... pero qué historia. Siento que me pica el cuerpo al recordar ese sueño donde nos besábamos como ebrios hasta llegar a la casa del amigo donde estábamos durmiendo y allí, sin que nos importara nada, incluso si nos veían, incluso cómo es que entrábamos a la casa. Nada importaba.
Sólo quería volver a sentir los labios de alguien sobre mi cuerpo. Pero no los labios de cualquiera, sino los suyos. A mi volvió la memoria de la única vez que alguien me llevó a la locura con el sólo uso de su lengua. Casi pude sentir sus manos grandes y callosas de mecánico sobre mis muslos, y mis manos enredadas en sus rulos. Y finalmente... si. Dentro de mí, si. Dentro de mí. Oh Dios, si...

No sé que es lo que está tan mal conmigo... joder!

Soy yo o mi blog se ha vuelto un triste remedo de diario amoroso? Maldita post adolescencia.
Querido y borracho amigo, si lees esto, creeme que no siempre fui tan melodramática, pero cuando escribo me pongo bobamente cursi... -se-arroja-a-un-pozo-


Hana 花 Princesa del Templo de las Flores, Guardiana del Jardin de los Secretos, Humilde Sierva de Terpsícore, Encarnación de Turandot y simplemente una chica.

viernes, 26 de octubre de 2012

Addicted To Love



Hace bastante que no experimentaba este estado, y casi que me desconcertó otra vez, pero como viejitos medio seniles y conocidos, nos logramos reconocer casi al choque. Ya no estoy enamorada de nadie. Y es tan raro no estarlo, que el hecho de que me extrañe me revela algo... bue, en realidad no me lo revela, sino que me obliga a encararlo -total, parece que a mi cerebro le gusta sobrecargarse de este tipo de reflexiones cuando tendría que estar estudiando-  y es que 'estoy enamorada del amor'.
Ahora que no tengo a nadie en quien volcar mis afectos, es como si me faltara una motivación. No sé como decirlo. Es como que cada día tuviera que hacer un esfuerzo de más para estar y verme bien. Porque sí, soy esencialmente dejada y marimacho. Y sólo cuando me enamoro y quiero enamorar es que creo que florezco por así decirlo.
Siempre trato de no dramatizar, pero fallo inevitablemente, por lo que debería aceptar de una vez que respecto del amor, soy melodramática. La idea del amor, de estar enamorada, de entregarse por amor, de sufrir por amor me encanta en el significado más literal de la palabra. El amor me fascina como el sonido de la flauta hechiza a la serpiente -uh, serpiente- y creo que si no me ocupo de ello, sino me desengaño de la idea del amor -no del amor, de la idea- no podré tener una relación realmente estable, porque idealizaré a mi pareja, idealizaré todo lo que haga, idealizaré toda la relación, cuando en la realidad diste muchísimo de ser ideal -y Dios sabe que hablo con conocimiento de causa en lo que respecta a relaciones no ideales-.
Me parece que estoy convirtiéndome en una adicta al amor. Reconozco los síntomas cuando me paso horas leyendo novelas románticas, o recordando ciertos momentos de mi relación anterior, o mirando embelezada las escenas hot de las novelas de la tele, o mirando disimuladamente a mis amistades cuando están con sus parejas.... pero lo que me parece más peligroso de este síndrome es la confusión que puede llegar a provocar, porque sé que últimamente miro a uno de mis amigos con otros ojos, y mi terror es que lo haga debido a esta adicción. No quiero perder a mi amigo por esta necesidad de estar enamorada.
Oh si, el tema me da bastante para reflexionar, más cuando además de todo se suman mis hormonas, porque sí, mal que me pese llevo ya cinco meses sin sexo y, les guste o no a los fanáticos del amor platónico, espiritual y demás, para mí el sexo es esencial.

¿Amor de verdad o necesidad de amor? ¿Amigo o algo más? ¿Amor u hormonas? ¿Placer inmediato o tiempo de reflexionar?



Hana 花 Princesa del Templo de las Flores, Guardiana del Jardin de los Secretos, Humilde Sierva de Terpsícore, Encarnación de Turandot y simplemente una chica.

domingo, 16 de septiembre de 2012

Aquello que queda...

Mucha de mi esperanza murió un día... y el resto se esfumó como si nada poco después. El amor y la vida, ambos se me fueron demasiado pronto, ambos en tan poco tiempo, ambos sin anestesia. Se fue mi amor y mi vida en dos nombres que llevaré grabados a fuego por siempre en mi alma. JOAQUÍN y ANDREA. Del primero mucho he dicho, mucho he llorado y quizás demasiado de ambas cosas.  Del segundo nombre no he hablado casi nada, porque es aún más especial que el primero... pero hoy lo haré. MARÍA ANDREA es el nombre de la mujer más buena y más hermosa del mundo. Nació el 28 de mayo de 1930 y fue MI ABUELA. Y sí, sonará trillado, pero fue la mejor abuela que cualquiera pudo tener... fue quien más fe tuvo en mí que nadie... fue ese tipo de persona que te miraba a los ojos sonriendo y encontraba siempre lo mejor de vos. Así era. Jamás dañó a nadie, jamás despreció, jamás negó ayuda y aún si no tenía para sí, daba. No puedo pedirles que entiendan a los que no han tenido a su alrededor a alguien así, pero era semejante a la luz, al calor, a la brisa de verano, algo hermoso, alentador, algo que querrías que durara para siempre, porque saca lo mejor de vos mismo sólo estando, sólo existiendo.
Seguiré viviendo, porque sé que es lo que ella hubiera querido, pero una gran parte de mi corazón ha desaparecido... no quedado en ruinas, no destruido, no roto... no, simplemente desapareció, porque se fue con él, con ella...
Mi esperanza, mi AMOR y mi VIDA, se fueron todos ellos... y sólo me queda... ¿qué me queda?



Hana 花 Princesa del Templo de las Flores, Guardiana del Jardin de los Secretos, Humilde Sierva de Terpsícore, Encarnación de Turandot y simplemente una chica.

miércoles, 1 de agosto de 2012

A mi abuela.

Casi me vuelvo loca del dolor hoy al verte así, quebrada, frágil, indefensa y desnuda, cubierta de cables e instrumentos que te monitorean, te controlan, te limpian, te mantienen viva...
Ay abuela, de todas las personas del mundo, nunca habrá nadie como vos, que ve lo mejor de la gente. Jamás habrá nadie que al verme piense que soy lo mejor en el mundo después de Jesucristo. 
Vos, que me cuidaste y me quisiste desde la panza, vos que me llamabas 'Panchita, sali que la abuela está cansada' y así, porque vos me lo pediste, es que creo que llegué a este mundo.
Abuela, por favor, no te vayas. Por favor. Creo que voy a enloquecer si te vas. Y si te quedás, sé que vas a sufrir y ahí me voy a morir también.
Cuando mamá salió de la sala de terapia diciéndome que no entre, que no te vea, que me iba a hacer mal, que no me ibas a reconocer... empecé a lagrimear. Aún así entré y te vi... y me reconociste! Te llamé abu, te dije hola, te acaricié y besé las manos... te pedí que le hicieras caso a la médica y me dijiste 'si, mi amor' y ahí ya no me aguanté y empecé a llorar, acariciando tu frente.
Por favor, no me dejes sola... nadie me va a entender como vos, porque es a vos a quien salí así de peculiar... es a vos a quien más me parezco, es con vos con quien me identifico... por favor, por favor no me dejes.

Por favor Dios, si existís de verdad... no te la lleves. No me la quites a ella también. Por favor.
Y si es imprescindible que te la lleves... por favor, dale paz. Dejá que parta sin dolor. Por favor.

Hana 花 Princesa del Templo de las Flores, Guardiana del Jardin de los Secretos, Humilde Sierva de Terpsícore, Encarnación de Turandot y simplemente una chica.

domingo, 10 de junio de 2012

Dolores

Los personajes utilizados en este fic (a excepción de Corina, que es un OC) son propiedad de J.K. Rowling.
La trama es mía.
Tiene un ligero gore y está en segunda persona, están advertidos.-


La odias, con toda tu alma. La ves caminar con ese andar seguro, con esa sonrisa angelical y no puedes desear otra cosa que su muerte. Y una dolorosa.
Nunca experimentaste un sentimiento así, hacia nadie, jamás. Pero ella... ella despertó eso en ti.

Hubiera sido como cualquier otra compañera sino fuera tan perfecta. Y es que Corina Selwyn era eso, perfecta. Alta, de largo cabello lacio y azabache, ojos color miel, curvilínea, inteligente, carismática, simpática, talentosa. Todo lo que tu nunca fuiste. Y lo que era peor. Tenía a Cornelius. Pudiendo tener a cualquier chico del colegio ella tenía que elegir al único que alguna vez se había dignado a ser amable contigo. La gorda, bajita, mediocre y sangre sucia Dolores.

Si lo piensas, sabes que si no fuera por eso, sería como cualquier otra chica popular del colegio que te desagrada, pero no... por el simple hecho de tener a Cornelius, no puedes sacarle la vista de encima.
Y así, recolectando pequeños datos del enemigo, terminaste obsesionándote con ella. Enfermándote por ella. La miras comer, la miras caminar, la miras en clase, cuando escribe, incluso la has visto bañándose. Te masturbaste por primera vez viéndola bañarse. Eres morbosa... y enferma. Casi que la conoces mejor que nadie. Sabes cómo le gusta su comida, sabes sus horarios de clase, sabes cuál es su color favorito, sabes incluso cuando le viene la regla. Es una maldita Gryffindor con una varita de veintitrés centímetros, de cedro con centro de pelo de unicornio, flexible e ideal para encantamientos... le gusta la música muggle... y a pesar de ser una sangre pura no los discrimina... todo el mundo la adora...

Casi sin darte cuenta, Cornelius pasó a un segundo plano. Lo quieres para ti, pero no más que ganarle a ella, no más que superarla, que verla destrozada, quieres tenerla entre tus brazos y acariciarla... y luego romperla. Quieres verla retorcerse desnuda delante de ti... quieres agarrarla a patadas... quieres usar ese hechizo que te enseñó tu abuela y te hizo jurar jamás usar... Sectumsempra... quieres llenarte la boca con esa hermosa palabra y verla cortada y sangrante delante de ti. La quieres. La odias.

-o-o-o-o-o-o-o-

Ellos terminaron. Y odias a Cornelius por ello.
Con Cornelius cerca, podías mirarla a tu antojo sin que nadie sospechara. Los incautos susurraban que estabas perdidamente enamorada de él... sienten lástima por ti, pero no te importa. Cornelius será tuyo no por amor, sino por ella, porque ella tocó a Cornelius. Porque el desgraciado se la cogió. Por eso lo tendrás, en el algún momento, finalmente, lo tendrás... porque ya que no puedes tenerla a ella, tendrás a quien la tuvo por primera vez. Puedes soportar que piensen que estás enamorada de él... lo que jamás soportarás es que sepan tu obsesión por ella. Jamás.

-o-o-o-o-o-o-o-

Es el último día de clases de tu último año en Hogwarts... todos están ansiosos por sus futuros, todos lamentan lo rápido que pasaron los años, todos se despiden de sus amistades con lágrimas en los ojos. Todos menos tú. No tienes un amigo de quién despedirte. No te preocupa tu futuro pues sabes que tienes tu lugar en el Ministerio asegurado por las conexiones de tu padre, tampoco te preocupan los años que pasaron... sólo un pensamiento ocupa tu mente... y es que ella se alejará indefinidamente de tu vida. Se alejará y quizás nunca puedas saborearla... saborear su dolor... saborear la visión de su cuerpo retorciéndose por el sufrimiento... te excitas tanto al pensar en esa imagen que te duele la entrepierna. Si no fuera porque tienes una visión privilegiada de ella llorando (al despedirse de sus amigos) casi que correrías al baño a masturbarte, ese hábito del que no te has podido desprender desde esa primera vez que la viste.

No sabes cómo, no sabes cuándo... pero te juras que la saborearás. Que la amarás. Que la matarás. Porque ella es tuya.

-o-o-o-o-o-o-o-

Te colocas bien las bragas, la pollera, te peinas con los dedos tus cortos rizos y sonriendo como has tenido que aprender a hacerlo, te despides de él.
Casi diez años han pasado desde que terminaste de cursar en Hogwarts. Diez años en los que no la has visto... ni olvidado. Diez años cogiéndote a Cornelius a escondidas en su oficina, en el baño, chupándosela bajo el escritorio, siendo su maldita puta... sólo para sentirla a ella.
Al principio podías sentirla en él. Podías sentir el olor de ella, su aura aún rodeándolo, su magia presente aún en su piel. Pero ahora, casi todo él está invadido por ti... y su mujer. A quien también odias, pero sólo porque ha contribuido a borrar la huella de ella. Si no fuera por ello, no te importaría.

Quisieras poder matarlo. Podrías hacerlo si quisieras. Pero ese cerdo de Fudge aún te es útil. Sin él, sin su encubrimiento, no podrías vivir tranquila, pues has tenido que aprender a canalizar tu pasión por ella a través de otros... seres.

La primera vez había sido casi que sin intención. Viste a la rata dentro de tu pulcrísima casa y tu mano se movió más rápido que tu cerebro. Sólo quedó una asquerosa y gran mancha de sangre que enseguida limpiaste.
La segunda vez fue un conejo que sorprendiste royendo una de tus orquídeas. Aquellas plantas que olían casi igual a ella. Alguien más sólo hubiera sacado al animal... tu susurraste Sectumsempra y te quedaste a ver cómo el blanco animal se iba tiñendo de rosado por la sangre que hermosamente manaba de los cortes. Desde ese momento el rosado se volvió tu color favorito.

Le siguieron un gato, un perro, un cisne, un cerdo... y pronto te pareció insuficiente. Los animales chillaban de dolor, pero tú querías gritos y gemidos de agonía. Querías de esos seres lo que hubieras querido tener de ella.
Y ahí fue donde Cornelius te empezó a agradar. Con la caída del Innombrable habían quedado muchos magos y brujas para enjuiciar... e interrogar... y torturar... y ejecutar.
Cuando él te preguntó si querías formar parte de los ejecutores, luego de explicarte con lujo de detalles en qué consistiría cada parte del proceso, casi que le das un abrazo... algo que nunca, jamás, le concediste a nadie.

Y desde entonces no has parado. Te gusta torturarlos, vejarlos, te gusta desahogarte con ellos...

De nuevo en Hogwarts, como profesora de Defensa contra las Artes Oscuras, viendo la mano del chiquillo Potter sangrar, te preguntas si alguna vez, te saciarás.

-o-o-o-o-o-o-o-

Más años pasan... y odias a la humanidad en general... y a Cornelius en específico. Te ha ordenado que pares. Que ya no puede encubrirte. Que nuevas leyes a favor de los reos se han instaurado.
Cada día que pasa sin expresar tu pasión es un tormento. Ves jóvenes sucios... rebeldes, presuntuosos, subversivos, brillantes... y quisieras poner tus manos en sus cuellos... ese ardor que habías logrado mantener a raya resurge como fénix de tu interior. Jamás te olvidaste de ella, sólo habías tratado de contener tu deseo por Corina.

Sabes que en cualquier momento explotarás.

-o-o-o-o-o-o-o-
Nunca has creído en Dios. Jamás. Pero ahora... sólo puedes atribuirle tu buena suerte a alguna fuerza divina... el Innombrable volvió, Cornelius se fue, puedes expresar tu pasión con los sangre sucia... y más importante que todo eso junto es que...

La tienes, finalmente la tienes.

Cuando creíste que explotarías, apareció. Estaba casada, tenía hijos, perros y una casa en los suburbios. Una vida normal y ordinariamente aburrida. Y aún así es ella... brillante, alegre, luminosa, simpática y hermosa... odiosamente perfecta.

Sientes que has vuelto al colegio porque las cosas no han cambiado. Ella sigue siendo ella y tú sigues siendo la baja, gorda y fea Dolores. Pero esta vez lograrás cumplir tu juramento.

La saborearás... y sabes cómo.

-o-o-o-o-o-o-o-

Su error había sido simplemente casarse con un sangre sucia. Si se hubiera casado con un brujo sangre pura como ella, el ministerio, y en especial la Comisión de Registro de Hijos de Muggles (dirigida por ti) no hubiera arrestado a su marido bajo los cargos de haberle robado su varita a algún mago verdadero. Ni lo hubiera torturado, ni lo hubiera sentenciado a ir a Azkaban. Pero ella sí se había casado con él, sí había llorado desconsoladamente por él, sí le había rogado con lágrimas en los ojos que por favor lo dejara ir...

-¡Haré cualquier cosa... pero por favor, suéltelo!

Y esas fueron las palabras mágicas.

-o-o-o-o-o-o-o-

Ves al hermoso, huesudo y frío Demetor delante de ti, acercándose para llevarse tu alma en el último beso que te darán en la vida, pero no te importa. No cuando tu mente sólo recrea una y otra vez todo el proceso... cómo tocaste tu piel, cómo la tajeaste de a poco casi con paciencia de cirujano, cómo la vejaste hasta el cansancio, cómo le recordaste día tras día que sus hijas, al ser sangre sucia podían correr su misma suerte o la de su marido, cómo la escuchaste llorar y maldecirte e implorarte...
Te corriste una y otra y otra vez viéndola llorar y gritar... tanto que creíste morir de placer...

La amaste. Con toda tu pasión. La amaste. La saboreaste. Fue tuya como nunca lo fue de nadie. La odiaste.

Te vas de este mundo... quizás el infierno te espere por todos los pecados que cometiste en nombre de tu pasión... pero no te importa.

Eres, desde el momento en que su vida se extinguió en tus brazos, la persona más satisfecha del mundo.

-Corina...-susurras cerrando los ojos. El arrepentimiento jamás llegó a ti, ¿verdad, Dolores…?


Hana 花 Princesa del Templo de las Flores, Guardiana del Jardin de los Secretos, Humilde Sierva de Terpsícore, Encarnación de Turandot y simplemente una chica.

jueves, 24 de mayo de 2012

Felizmente condenada...

Me temo que nada pueden hacer por mí. Pues mientras existan en mi mente y en mi corazón estos recuerdos, el amor que siento por él no ha de extinguirse. Pudiera ser que todo lo vivido junto a él pudiera resumirse en la palabra sexo; pero qué difícil será aquesta tarea siendo que todo aquello que debieran vivir sólo los enamorados, nosotros dos lo hemos vivido, ¡y cómo lo hemos vivido! Con pasión, y ternura, y desenfreno, y miedo, y odio, y dolor. Si lo que siento no es amor, ¿por qué siento que sin él no he de vivir? O al menos no como yo pienso que es la vida. Mi vida con él tiene calor, color y música, tiene negros, fríos y silencio, es una VIDA, en mayúsculas, con sus buenas y malas; como se supone que la vida ha de ser. La 'vida' sin él no es 'vida', es la 'no-vida'. Es algo monótono, aburrido, ordinario, hundido en ruido incomprensible e inapetente. Sin él la 'vida' no me ofrece nada que quiera, tomo automáticamente lo que necesito sin desearlo, porque así es la 'vida' sin él. Automática. Mecánica.
 Y podrán decime que con él sólo sufro. Yo les contestaré que sí, que junto a él mi ser se vuelve pedazos, pero así como me destruye, una sóla palabra de él vuelve a armarme.
 Resuena en mi cabeza su grito ¡DEPENDENCIA! y con ella la connotación negativa que le atribuyen. Mi existencia no depende de él, así que no se preocupen quienes me conocen... preocúpense quienes me aman, pues es mi corazón quien depende de él. Mi corazón es quien lo evoca, lo llama, lo extraña, lo anhela y perdona mil y un veces. Pero así es mi corazón, y así lo he querido yo. ¿Es tan malo entregarse así? Y si lo fuera, ¿Hay algo que se pueda hacer al respecto si de verdad lo que existe en el corazón de una es AMOR? AMOR del tipo imperdonable, AMOR del tipo por el que las personas cometen barbaridades, AMOR del tipo por el que uno da todo lo que tiene y lo que no, también.
¡LOCURA! rugen arrojando sus garras sobre mi argumento, pero errarán inevitablemente, porque no expongo aquí un argumento, aquí lo que les presento a ustedes es una verdad, un dogma íntimo y enorme a la vez, una verdad tan simple que justifica la LOCURA que ustedes buscan que reconozca. Expongo a ustedes mi razón... mi razón es el AMOR. AMOR a esa persona. Puro, bruto, simple y franco. AMOR a sus ojos risueños, a sus cabellos de un color ordinario; AMOR a sus manos ni suaves ni ásperas; AMOR a su boca llena; AMOR a su falta de músculos; AMOR a su pelo en pecho; AMOR a su miembro hinchado en mi boca, flácido y exhausto dentro de mi cuerpo; AMOR a sus ronquidos; AMOR a su manía de dormirse en la cama; AMOR a su vocación de músico; AMOR a las notas que escapan de las cuerdas de la guitarra que toca; AMOR a la música que tanto ama; AMOR a su manía de contestarme con monosílabos a veces; AMOR a su forma de pensar, tan loca, tan retorcida; AMOR a su humor huraño; AMOR a su nombre, a su apellido; AMOR a la forma como quiere a su primito. AMOR a él. AMOR a JOAQUÍN. AMOR a quien se llevó mis virginidades, AMOR a su mezquindad.
¡¡AMOR!! exclaman incrédulos. Sí, AMOR. Tan en vano invocada esa palabra, tan injustamente usada, tan insultada, tan no deseada. Sí, AMOR y VIDA. Porque si tuviera que definirlo a él, sólo necesitaría tres de las muchas palabras que he escrito hoy. AMOR, VIDA y MÚSICA.
 Ay gente... no busco que me entiendan. No hago esto por creerlo necesario, lo hago porque así ha de ser, porque ningún testimonio de mis sentimientos será algo memorable, porque las palabras no alcanzan, realmente no alcanzan y a la vez ¡Cómo sobran!
 Lo hago porque sí. Sin buscar explicarme ni justificarme en realidad, sólo contarles algo así de no-interesante, sólo por el hedonista placer y tortura que significan para mí el hecho escribir de él, sólo porque los recuerdos fluyen y fluyen, más allá de mi mente y mi corazón, y se apoderan de mis manos y no paran de escribir.
 Lo hago porque así AMO YO.

Hana 花 Princesa del Templo de las Flores, Guardiana del Jardin de los Secretos, Humilde Sierva de Terpsícore, Encarnación de Turandot y simplemente una chica.

domingo, 13 de mayo de 2012

Anhelos~

Esa suave viruta, ligera cual pompa de jabón, suspiro perfumado del oriente, se aleja anhelando su liberación . Una pequeña pelusa, cargada de lunar esplendor, flota perdida, busca el calor. Y esa traviesa hoja, tibia como el canto del ruiseñor, llorando me canta, me relata a silbidos su desazón. ¿Qué podría yo decirles, qué podría yo contarles? No soy más que sólo polvo y cenizas, sin vida, sin color. Frágil cual humilde copo de nieve, me derrito ante tu amabilidad... Esperanzada la llama que lucho por mantener viva, sufrida la lágrima que trato de asesinar. De un plumazo mi forzada sonrisa podrías borrar. Una palabra librada al azar de la brisa, al aliento, a tu voz... afilada atravesaría, como ensordecedor eco, los cimientos de aquello que en bandeja te entregué. Solía llamarlo corazón.
Gotas se deslizan para renacer en el mar, acarician las delicias, las nacaradas perlas que gritan clamando a la aurora boreal. En ese instante en que las melódicas texturas juegan con mis sentidos, creo tu aroma detectar, almizcle y manantial. Cómo hielo se desliza, dulce, por mi espalda, la aterciopelada rosa del deseo.

Hana 花 Princesa del Templo de las Flores, Guardiana del Jardin de los Secretos, Humilde Sierva de Terpsícore, Encarnación de Turandot y simplemente una chica.